viernes, 12 de junio de 2015

Dinero sin patrón oro. Chaquiras de Spondylus (mullu) : ¿Un centro de origen independiente de dinero, en la costa equinoccial del Ecuador antiguo?: Versión beta. M. Suárez, 2010.



Dinero sin patrón oro. Chaquiras de Spondylus (mullu) : ¿Un centro de origen independiente de dinero, en la costa equinoccial del Ecuador antiguo?: Versión beta. M. Suárez, 2010 (continuará).

La Spondylus (prínceps) es un bivalvo cuyo hábitat se distribuye en las cálidas aguas del Pacífico equinoccial Sudamericano. La arqueología ha demostrado que este bivalvo, por una parte,  está presente desde los más tempranos asentamientos  agrarios tanto del litoral Pacífico como los Andes en Sudamérica, y por otra que su importancia está ligada a su valor como bien ritualizado, y tal parece que es ésta práctica, la que forma la base histórica de su valor de cambio.  ¿Por qué?,¿Qué es lo que conduce a concentrar atención en él?. Históricamente el valor se consolida como la cualidad de los bienes susceptible de independizarse de las formas concretas de éste, y materializarse como cuantificador del mismo. Esto último se conocerá como dinero.

Entre el bivalvo y los seres humanos, como en otros casos, se había instaurado una relación que trascendía  el mero encadenamiento trófico entre ambos; había pues, una atracción hacia el bivalvo que estaba más allá de ser proveedor de proteínas, considerando además qué, como materia prima, competía con otros moluscos, casi sin destacar físicamente por ello. Al parecer la historia de esta relación es a su vez la historia de la emergencia de una forma monetaria local, que acompañara el surgimiento de los centros urbanos en América y que propicia la emergencia de una clase de complejidad social distintiva.

Pero, pese a esta carga esotérica, que a lo mejor le atribuía a la concha la capacidad de calentar el agua, esta relación no era metafísica, tal como ha sido demostrado posteriormente. Las bases de su materialidad fueron comprendidas cuando se logra destacar que el bivalvo tenía conductas particularmente sensibles a condiciones térmicas de su hábitat, y es esta peculiaridad la que fue observada empíricamente por los formativos,  consagrándolo como predictor de la entrada en periodos invernales. En el corazón del trópico tórrido de Sudamérica occidental, la instrumentalización de este bien natural sería capitalizada por ciertos miembros del colectivo.

El Spondylus pronto alcanza calidad de deidad, fortaleciendo su vínculo con la agricultura, en particular con el maíz (Zea mays) y el algodón (posiblemente Gossypium barbadense).  Es entre los incas dónde esta calidad cobra ribetes fantásticos, como expresión de su  consideración como el más temprano símbolo solar. Así, desde el formativo y durante todo desarrollo regional-integración, en el litoral ecuatorial se formó una tradición en torno al valor del bivalvo, fraguándose su reconocimiento como medio de intercambio y contribuyendo al prestigio de los detentadores de su saber. 

Se ha comprobado además que esta exaltación es transversal a las diferentes etapas del desarrollo local, pues se la encuentra desde el formativo hasta integración, y que su virtud trasciende la región de productividad primaria, encontrándola tanto en mesoamérica como en centroandinoamerica.

La divisibilidad de la spondylus en fraccionésimas isomórficas, y el hecho de que, con cada fracción,  permanecía inalterable el valor del original, y cada una de ellas representando una unidad del mismo; la idea original que respaldaba la fe en la concha se perpetuaba y contenía en cada una de sus partes; en esta perspectiva es posible suponer que entregar una fracción era similar a entregar una concha entera. ¿Que respaldaba esa acción?.

De acuerdo con Murra, no sería aventurado indicar que será su papel como fetiche hídrico lo que hará del bivalvo un bien preciado; condensador y depositario de valor. Pero este hecho, de que  haya sido explotado por milenios, fue determinante en su escasez,  conduciendo a su divisibilidad, lo cual convertía la producción de mullo en una verdadera acuñación, implicando controlar tanto sus dimensiones como sus isomorfismos internos, así como sus formas de acumulación, y, por supuesto, las cantidades de concha en que cada bien podía ser canjeado y en la aceptación de tal característica.

Pero asimismo una larga historia de formas de intercambio en la llanura litoral equinoccial y en los espacios marítimos adyacentes, configuró un sistema interregional de bienes transables, dinamizaron las capacidades de colectividad local y habrían generado una alternativa local histórica de dinero que no se ajustaba al patrón hispano.  Llegaron los hispanos, encontraron, destruyeron y desplazaron, este y otros similares, sistemas monetarios en acción, e introdujeron las bases de lo que será posteriormente el patrón oro.



jueves, 15 de enero de 2015

Cerros Hojas - Jaboncillo

http://www.eluniverso.com/noticias/2013/11/28/nota/1841421/hallazgo-arqueologico-cerro-jaboncillo?src=menu